201701.17
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Cláusulas suelo: ¿tendremos que reclamar al Banco o el Gobierno obligará a la Banca por Decreto?

Tras el «varapalo» que fue la tan publicada y nombrada Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea (TSJUE) del recientemente pasado mes de diciembre de 2016, en la que «rectificaba» a nuestro Tribunal Supremo sobre las llamadas «cláusulas suelo», la realidad que vemos en Timoner Abogados, con constantes consultas de clientes en nuestro Despacho, es sencillamente que la gente, a pesar de la cantidad de información, está absolutamente perdida en este tema y no acaban de entender qué está pasando.

De hecho la pregunta más socorrida estos días es ¿pero el Gobierno no va a obligar al Banco a que diga que tengo cláusula suelo? ¿No tengo que esperar que el Banco hable conmigo y me lo arreglarán? Obviamente la respuesta, a bote pronto, es no, lamentablemente no.

Lo primero que debemos puntualizar es que las «cláusulas suelo» son unas, no la única, de las posibles cláusulas que podemos denunciar, como consumidores y que como clientes nos impuso el Banco cuando solicitamos la hipoteca. Por tanto a lo que debemos estar es, primero, si realmente tenemos esa cláusula en nuestro préstamo. Y después, si realmente es abusiva o no, ya que no es el 100% de los casos en los que es abusiva en sí: existen unos requisitos. Y de ahí que la Banca esté, continúe, luchando por no «automatizar» la declaración de estás cláusulas como tal, abusivas, y por tanto, dicha declaración tenga efectos en su contra, a beneficio de los clientes.

Por tanto la declaración de que dicha cláusula es nula o se tiene por no puesta es un presupuesto esencial para tratar este asunto. Y ello nos lleva a otra duda habitual en nuestro despacho y en el común de las consultas ¿Pero a mi me llamó el director de la sucursal y me dijo que ya no me la aplicaban? Ciertamente esta ha sido una práctica muy habitual en estos últimos tiempos, desde que los abogados, entre los que nos incluimos, empezamos a «ganar las batallas», aunque continuemos «en guerra». Y en la práctica no ha sido más que lo que comúnmente llamamos un «engañabobos»: que no nos la «apliquen» no quiere decir, en ningún caso, que se haya declarado nula o se haya pactado tenerla por «no puesta», lo que únicamente se puede recoger según declare un juez por sentencia o en un acuerdo escrito y vinculante en debida forma y por cauce extrajudicial.

De hecho las últimas noticias son, precisamente, que el Gobierno quiere dictar, en los días siguientes a este post, un Real Decreto Ley en el que se establezca un sistema extrajudicial y gratuito en el que, en plazo de 3 meses máximo, se resuelva el conflicto entre el cliente y el Banco por la existencia de cláusula suelo. Pero NO ES ORO TODO LO QUE RELUCE: según la prensa el sistema, que se establecerá como obligatorio para las Entidades Financieras y voluntario para el consumidor, tiene sus vericuetos, que son fácilmente observables (y criticables, desde la defensa de un Abogado de sus representados) cuando vemos los primeros requisitos y formas en las que se parece quererse llevar a efecto, y que resumimos:

El cliente que se someta a dicho sistema de resolución del conflicto deberá comunicarlo al Banco. A partir de entonces el Banco tendrá 2 meses para hacer su 1ª oferta; después el cliente tendrá 1 semana para aceptarla o no; si se niega el Banco tendrá 1 semana más para hacer una 2ª oferta; y si el cliente la niega entonces podrá acudir a la vía judicial.

Hasta ahora el camino no dista mucho de lo anterior, ya que en el 100% de los casos la reclamación que venimos realizando en nombre de nuestros clientes se ha iniciado con una reclamación previa ante la propia entidad bancaria, a la que de igual forma veníamos a obligar a pronunciarse. La diferencia es que ahora, si lo hacemos por este camino y NO aceptamos la oferta del Banco, caso de querer acudir a la vía judicial, EL BANCO SE VERÁ NUEVAMENTE BENEFICIADO, ya que NO podremos reclamar las costas de haber acudido a la vía judicial.

Además el Banco, según parece, podrá «renegociar» los préstamos, de lo que a buen seguro siempre saldrá beneficiado: el efecto de la declaración como abusiva, y por tanto nula, la cláusula suelo (eso no era novedad en la STSJEU) era que por dicha declaración se condenara al Banco a devolver TODO lo cobrado de más, por esos intereses abusivos, desde el mismo momento en el que concertamos el préstamo (ésta es la verdadera noticia de diciembre de 2016, lo que en verdad ha corregido la STSJUE, ya que antes de ello nuestro Tribunal Supremo «limitó» a reclamar por lo cobrado en exceso hasta mayo de 2013, no lo anterior). Sin embargo si el sistema de «mediación» o de resolución extrajudicial que propone el Gobierno prospera tal y como hablan las noticias, el Banco, en sus dos ofertas, podrá, en vez de pagarnos el dinero cobrado de más, en vez de recuperar nuestro dinero, podrá ofrecernos por emplear dicho dinero para amortizar nuestro préstamo, si aún lo tenemos, incluso ofrecernos que, en vez de recobrar lo debido, la cuantía que resulte a nuestro favor se convierta, se «invierta» en fondos de inversión o planes de pensiones del propio Banco. Ahí queda.

Veremos si, finalmente, lo que la ciudadanía (ya no sólo los clientes, que por porcentaje somos casi todos en nuestro País) cree que será un beneficio, finalmente será una manzana envenenada. Eso parece.

Ante la cantidad de estos asuntos que estamos atendiendo en Timoner Abogados, caso de querer que te representemos, la forma de trabajar también la tenemos clara: si acudes a nosotros por asuntos relacionados con las cláusulas abusivas en préstamos hipotecarios, te representaremos, reclamaremos por ti y sólo cobraremos honorarios cuando tu reclamación se haya resuelto a tu favor. 

Si tienes cualquier duda o quieres reclamar lo que te corresponde, no dudes en contactar con nosotros.

Julián Timoner Giménez. Titular del despacho Timoner Abogados.